Le Coq lleva la verificación de pedidos a sus 11 locales
Brasas, pollo en su punto y una cadena que quería el mismo estándar de salida en todos sus locales. La verificación fotográfica les dio eso y, de paso, un paso menos en cada pedido de Glovo.
Le Coq es una propuesta atrevida que juega con las brasas y el sabor. Su prioridad es el producto: el punto exacto de la carne, la jugosidad del pollo a la brasa y recetas con sabores de medio mundo. Todo eso, además, tiene que llegar entero a casa del cliente.
¿Qué cambió en la operativa de Le Coq con Bronze?
Le Coq incorporó Bronze Tracker en 11 de sus locales y alcanzó una cobertura alta en la revisión de pedidos. Con la verificación por visión artificial redujo de forma notable los errores en la entrega, y desde Bronze Hub gestiona las disputas de reembolso, automáticas y manuales, con la foto del pedido como prueba. El efecto se ve en la rentabilidad de cada local.
El reto: menos incidencias sin sumar trabajo
A pesar de su buen momento, Le Coq tenía un objetivo claro y difícil: bajar las incidencias en pedidos y ordenar la operativa sin añadir pasos a un equipo que ya iba justo en hora punta. Cualquier control extra que costara tiempo en la mesa de salida estaba descartado de entrada.
La solución: una foto que además cierra el pedido
Con Bronze Tracker desplegado en 11 locales, el pedido se enseña a Bronze antes de cerrarlo. La pantalla resalta en color si falta algún elemento o si todo está correcto, así que la comprobación es de un vistazo y no interrumpe el ritmo.
La parte que más agradeció el equipo no fue la detección, sino la integración: al tomar la foto, el pedido se marca automáticamente como listo en Glovo. Un paso manual menos en cada pedido, multiplicado por todos los pedidos del turno.
Las reclamaciones se trabajan desde Bronze Hub, donde cada disputa se presenta con la evidencia del pedido, unas de forma automática y otras revisadas a mano cuando el caso lo pide.
Los resultados
- Menos errores en la entrega: la detección en cocina evita que el fallo llegue al cliente.
- Disputas ganadas con prueba: los reembolsos que no corresponden se reclaman con la foto del pedido.
- Tiempo recuperado en cada pedido: la integración con Glovo elimina un paso manual del proceso.
Lo que cuentan desde Le Coq
Bronze ha demostrado ser una herramienta clave para optimizar nuestro trabajo diario. Desde el inicio, hemos notado mejoras significativas. La funcionalidad que resalta en colores si falta algún elemento en la foto o si todo está correcto nos ayuda a identificar errores rápidamente y corregirlos. Además, la integración con Glovo ha representado un gran ahorro de tiempo, ya que una vez tomada la foto, el pedido se marca automáticamente como listo sin necesidad de intervención manual.
Cómo replicarlo en una cadena
Cuando hay varios locales, el valor no está solo en verificar: está en poder comparar. Con la cobertura fotográfica, los errores detectados y las disputas de cada local en el mismo panel, las conversaciones de operaciones dejan de basarse en impresiones.
Y si el problema en tus locales son más las cancelaciones que los reembolsos, empieza por entender qué cancelaciones te penalizan.
Cuéntanos cuántos locales tienes y preparamos un piloto con los que elijas.

